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.Universidad del Valle de México :: Rectoría Institucional. Episteme No. 8-9. Año 2, Octubre-Diciembre 2006
Dirección Institucional de Investigación e Innovación Tecnológica

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¿Qué es la gerencia pública?

 

Susana Cepeda Islas
UVM - Saltillo

 

Resumen
El presente artículo tiene como objetivo mostrar en forma general el concepto de gerencia pública, el cual se construye como una nueva propuesta administrativa gubernamental, que tiene como objetivo el mejoramiento de la capacidad de gobierno, para lograr un incremento en la gobernabilidad y contar con condiciones de mejora continua en los procesos administrativos para resolver de manera eficiente y expedita los problemas que presenta la sociedad.

Para lograr la eficiencia en el gobierno, se deben reclutar y seleccionar funcionarios que tengan los conocimientos y dominen las técnicas adecuadas para la toma de decisiones y así lograr la racionalidad administrativa. El concepto de gerencia pública es acuñado en la administración privada, donde por su naturaleza ha dado buenos resultados, y es adoptado por la administración pública. El problema es confundir lo privado y lo público, ya que el primero se concentra en el superávit y el segundo se enfoca a lo social.

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Antecedentes :: Gerencia pública :: Objetivos de la gerencia pública :: Obstáculos ::

Conclusiones :: Referencias :: Bibliografía :: Acerca de la autora

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Antecedentes

En el campo de la administración pública, se habla últimamente sobre el concepto de gerencia pública, y no es para menos, ya que actualmente el contexto gubernamental se encuentra inmerso en la complejidad, producto de la demanda constante y urgente de la ciudadanía por satisfacer sus necesidades políticamente definidas.

En la actualidad vivimos en constantes cambios en los procesos sociales, económicos y tecnológicos, entre otros. La administración pública no escapa a este mar de cambios mundiales. Los procesos administrativos utilizados en la administración pública tradicional ya no dan respuesta a los problemas nacionales que vive el país. Surge así la necesidad de un cambio radical en las prácticas administrativas gubernamentales.

La administración pública va de la mano con el Estado. Cuando éste ya no responde a la sociedad, tiene que trasformarse y adaptarse a las nuevas propuestas sociales. De manera general podemos mencionar, por ejemplo, que en el Estado gendarme el objetivo era únicamente garantizar la seguridad y soberanía, además de impartir justicia; posteriormente el Estado evoluciona y cambia a un Estado benefactor, en el que la responsabilidad estatal crece hacia la oferta de bienes públicos básicos como la educación, salud, vivienda y algunos otros. Ahora el Estado es neoliberal, donde el libre mercado marca el camino de la sociedad [1].

En este marco también la administración pública tiene que evolucionar y pasar de la tradicional a la nueva administración pública. Ésta nace debido a la crisis de legitimidad, consecuencia de los graves problemas de ineficiencia, por un lado y, por el otro, a las demandas organizadas de los diferentes grupos que conforman la sociedad.

El presente artículo tiene como objetivo dar a conocer qué es la gerencia pública como un concepto que nace de la urgente necesidad de la incorporación de nuevas técnicas administrativas a la administración pública, que coadyuven en la gestión gubernamental, para lograr la eficiencia y la eficacia de los servicios que el gobierno proporciona a la ciudadanía. Es en este contexto que aparece el concepto.

Algunos teóricos ubican este concepto a principios de la década de los setenta en Estados Unidos, siendo en la década de los noventa donde alcanza una fuerte influencia sobre países europeos y latinoamericanos. La gerencia pública tiene el predominio de dos corrientes: la de la política pública y la de las escuelas de administración tradicional que comenzaron a recibir los postulados de la escuela de administración y negocios. De esta manera la gerencia pública sale a la luz con la principal meta de darse a la búsqueda de la eficiencia en las acciones realizadas por el sector público, a través de la exploración de nuevas técnicas de administración privada.

La gerencia pública nace entonces como “una respuesta a la crisis de legitimidad de la administración en su funcionamiento tradicional… Lo que la hace eficaz, bajo esta perspectiva, es que la dirección tiene connotaciones de racionalidad; que la participación de los usuarios tiene connotación de humanidad; que el marketing público tiene connotaciones al mismo tiempo de racionalidad de la dirección y de la humanidad de quien se ocupa de las necesidades públicas” [2].

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Gerencia Pública

Es importante señalar que el nuevo manejo de lo público toma como punto de referencia el éxito de la administración privada, que se basa en la excelente preparación de sus gerentes, de ahí que se pretenda exportar estos conceptos a lo público.

A continuación analizamos dos definiciones. Para Adriana Plasencia, la gerencia pública “se define como el conjunto de conocimientos y prácticas que permiten mejorar la racionalidad de la dirección administrativa del Estado en términos sociales” [3]; sin embargo, Barry Bozeman menciona que “la gerencia pública supone un focus sobre una estrategia (más que sobre un proceso gerencial) sobre las relaciones interorganizacionales y sobre la intersección de la gerencia y la política públicas” [4].

La definición de Plasencia apunta al compromiso que tienen los funcionarios públicos para mejorar la racionalidad, lo cual implica el buen aprovechamiento de los recursos materiales, financieros y humanos. La racionalidad técnica adquiere su valor cuando los empleados públicos son capaces y eficientes para la realización de sus tareas; la racionalidad técnica se define por la eficiencia con que se organizan, programan, distribuyen y evalúan los recursos que el Estado tiene para cumplir su misión.

En este sentido, resalta que la toma de decisiones se debe apoyar en un proceso de trabajo metódico, calculado y ponderado respecto a lo que se necesita y lo que en realidad se dispone [5]. Bozeman intenta dotar la definición de este concepto de un significado amplio adecuado a las nuevas realidades que viven las sociedades contemporáneas. Se ve el interés por reconocer el valor de la gerencia pública como campo de estudio. La idea es conciliar la finalidad política del quehacer del gobierno y la gerencia pública.

Ricardo Uvalle señala que el concepto de gerencia pública no se agota en sí mismo. Es parte de un logos administrativo público; requiere tratamiento específico y enfoques originales. Es decir, el ámbito de la gerencia pública tiene autenticidad. Abarca la totalidad de los movimientos del Estado y es el apoyo más decidido para traducir los programas del bienestar y el progreso en realidades alentadoras [6].

La preocupación de la gerencia pública es lograr la incorporación de los avances y entrar en la búsqueda de nuevas técnicas administrativas para lograr la eficacia de la administración pública. Para ello, se deben vincular los valores presentes en la sociedad, o los que aspiran a su transformación.

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Objetivos de la gerencia pública

Antonio Quintín y Adriana Plasencia coinciden en las características que debe tener el perfil del gerente público:

  • Capacidad para gestionar en la complejidad. La complejidad es un elemento que estará presente en la sociedad y que irá en ascenso. El gerente público debe tener las habilidades necesarias para dar respuestas eficientes a ésta.

  • Capacidad para la movilización del potencial humano de las organizaciones públicas. Esto implica dotarse de elementos que lo conviertan en un líder y lo centren en la búsqueda de procesos organizacionales que logren dar respuesta a la sociedad.

  • Capacidad para la negociación. Que le permita atender las demandas de los grupos sociales.

  • Capacidad para actuar como agente de cambio. Desarrollar las capacidades para el trabajo en equipo, como principio organizador para atender las actividades superiores a la administración pública.
  • Capacidades técnico-políticas. Debe comprender la interrelación entre las tres variables fundamentales sobre las cuales se actúa: capacidad de gobierno, proyecto de gobierno y gobernabilidad del sistema.

  • Sensibilidad ética de la función pública. Desplegar todas sus capacidades para desarrollar sus funciones dentro de un marco valorativo, de acuerdo a los intereses nacionales y el bien común.

La gerencia pública tiene entonces como objetivo el mejoramiento de la capacidad de gobierno para lograr un incremento de la gobernabilidad y tener en condiciones de mejora continua los procesos administrativos, y así resolver de manera eficiente y expedita los problemas que presenta la sociedad.

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Obstáculos

Ya se definió el concepto y los objetivos de la gerencia pública. Ahora es necesario señalar que no bastan las buenas intenciones para implementar nuevos conceptos. Debemos tener en cuenta que la cultura laboral del país no está preparada para sufrir cambios tan radicales. A continuación se mencionan algunos de los obstáculos que observamos para la adecuada implementación de la gerencia pública en el caso mexicano:

a) Un extenso aparato estatal en su conformación.
b) Un exceso de reglamentos que llevan a la ineficiencia.
c) No existe continuidad en los planes y programas gubernamentales.
d) La falta de una función pública adecuada y bien remunerada.

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Conclusiones

En indudable que el reto para los administradores públicos es cada día mayor. Esto implica cambiar de paradigma, y convertirnos en gerentes públicos, con el cuidado que esto representa. No confundirnos con la administración privada, ya que la diferencia radica en los fines.

La idea, entonces, es cambiar totalmente los procedimientos para que sean encaminados hacia una lógica competencia y combatir ciertas prácticas cotidianas de la administración pública como son: la falta de rendición de cuentas, la corrupción, el gasto excesivo, el desarrollo de un sin número de controles que impiden que los procedimientos administrativos tengan un cauce fluido, además de la desconfianza de la ciudadanía hacia los funcionarios públicos, entre otras.

La gerencia pública propone un cambio en los administradores públicos. Éstos deberán capacitarse para poder desarrollar las estrategias que les permitan crear una nueva organización administrativa, dirigida a los valores del mercado y de la eficiencia, con la pretensión de resolver los graves dilemas a los que se enfrenta la administración pública tradicional, que ahora parecen encontrar respuesta en la gestión pública.

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Referencias  

[1] Cabrero Mendoza, Enrique: Del Administrador al Gerente Público. INAP, México, 1997, p. 17.
[2] Burlaud, Alain y Laufer Roamin: Dirección Pública y Legitimidad. INAP, Madrid, 1989, p. 57.
[3] Plasencia Díaz, Adriana: Gerencia Pública. Colegio de Ciencias Políticas y Administración Pública, México, 1994, p. 99.
[4] Bozeman , Barry: Public Management. The State of Art , Jossey-Bass , California , 1993, p. 12.
[5] Plasencia: Op. Cit. p. 104.
[6] En Revista del Instituto de Administración del Estado de México, A.C. , No. 9, enero-marzo de 1991, p. 205.

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Bibliografía

Bozeman, Barry (1993). Public Management. The State of Art, Jossey-Bass, California.
Burlaud, Alain y Laufer Roamin (1989). Dirección Pública y Legitimidad. INAP, Madrid.
Cabrero Mendoza, Enrique: Del Administrador al Gerente Público. INAP.
Plasencia Díaz, Adriana (1994). Gerencia Pública. México: Colegio de Ciencias Políticas y Administración Pública.
Revista del Instituto de Administración del Estado de México, A.C. , No. 9, enero-marzo de 1991.
Quintín, Antonio (1993). “La especificidad de la gerencia pública y la gerencia pública deseable”, en Memoria Política, UVC Venezuela, No. 3.

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Acerca de la autora

Susana Cepeda Islas
Es licenciada en Ciencias Políticas y Administración Pública por la ENEP Acatlán , UNAM. Tiene una especialidad en Formación de Educadores de Adultos por la UPN. Cuenta con los siguientes diplomados: Calidad Total en el Servicio Público; Análisis Politológico; y Administración Municipal, todos por la UNAM. Tiene el grado de maestría en Psicología Social de Grupos e Instituciones por la UAM. Ha desempeñado diferentes cargos públicos en los niveles de Gobierno federal, estatal y municipal. Su último cargo fue como jefa de la sección del área de Administración Pública y Economía de la FES Acatlán-UNAM.

Catedrática en la UNAM en las materias de Teoría de la Administración Pública I y II, Administración Pública en México, entre otras, durante nueve años. Ha impartido diferentes cursos de capacitación para funcionarios públicos en el área de administración pública, imparte diplomados y seminarios de titulación en Gerencia Pública y Políticas Públicas en el Colegio de Ciencias Políticas y Administración Pública, actualmente es docente en la Universidad del Valle de México – Saltillo y en la Universidad Autónoma de Coahuila en la maestría en Administración. Ha publicado varios artículos en el área de administración pública y educación.

Es miembro del Colegio Nacional de Ciencias Políticas y Administración Pública; miembro de la Asociación de Egresados de la Facultad de Estudios Profesionales Acatlán; miembro del INAP y, actualmente, es la vicepresidenta del Colegio Nacional de Ciencias Políticas y Administración Pública.

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