política editorial sobre la revista consejo editorial guía de publicación números anteriores libro de visitas consulta ayuda


Universidad del Valle de México :: Rectoría Institucional. Episteme No.6. Año 2, Octubre-Diciembre 2005
Dirección Institucional de Investigación e Innovación Tecnológica



 

Nocturno monótono de angustia larga
Juan de Alba
Nocturno monótono de angustia larga
Poesía


Félix Barbosa Velázquez
UVM-San Luis Potosí




Resumen
Nocturno monótono de angustia larga es un poema largo del fenecido poeta potosino Juan de Alba. El tema central es la contradicción, la lucha interior del ser, el hombre antes que el poeta y el poeta ante el hombre que se debate entre el oleaje del bien y el mal, orillas de la cultura predominantemente occidental en el país, debido al sentimiento de culpa por la entrega a la adicción que fascina y, al mismo tiempo, la abstinencia que lacera, ruta paralela donde convergen la espiritualidad y la carne, o viceversa, una disputa por el cetro de la culpa o el elogio de la disculpa.

El poema es observado bajo la mirada analítica que devela su propia estructura, como objeto de arte, en el cual se descubre una estética particular gracias al empleo de recursos novedosos (para su época), como neologismos rítmicos y desafiantes, así como una voz mexicana que, aunque oculta en su tiempo, hoy demuestra una estrecha relación con la contemporaneidad y los grandes escritores cuya experiencia en el abismo personal revelan la faz de la paradoja, la beldad del infierno o las torturas en el nombre del paraíso.

. . . . . . . . . . . . . . .

Ficha técnica :: Desarrollo :: Fuentes :: Acerca del autor

. . . . . . . . . . . . . . .

Ficha técnica

Juan de Alba
Nocturno monótono de angustia larga
Dividido en VII fragmentos
(Edición facsimilar del manuscrito de 1938)
Introducción Enrique Franco Calvo
Número de páginas: 67
Tiraje: 1 000 ejemplares
Está impreso sobre papel cuché “superpolat” de 150 gramos para interiores y cartulina
SBS de 16 puntos para cubiertas.
Ed. Ayuntamiento de San Luis Potosí, 2004-2006.
Año: 2004

. . . . . . . . . . . . . . .

Desarrollo

Nocturno monótono de angustia larga es el primer paso para adentrarse en la vena de un poeta potosino fuera de lo común. Un artista que, en lo personal, redimensiona al San Luis que tradicionalmente se presenta como un espacio de mojigatería lluviosa y opiniones limitadas, pues muestra el otro lado de un patio que la mayoría se empecina en ocultar.

La primera ocasión que escuché hablar sobre Juan de Alba fue en el Taller Literario de la Casa de la Cultura de San Luis Potosí, hace poco menos de un año. Los comentarios fueron profundos y reflexivos, de hecho, se leyeron algunas líneas que abrieron la simiente y el interés para un futuro encuentro con alguna de las obras del aún desconocido autor.

Nocturno monótono de angustia larga es un poema escrito en 1938, dividido en siete fragmentos y que ahora, 66 años después, se presenta en una edición decorosa, auspiciada por el Ayuntamiento de la capital de San Luis Potosí para rescatar, cuando menos, una pequeñísima parte de la vasta obra “dealbiana” sin publicar. La edición consta de 68 páginas, en las cuales se conjunta la reproducción de los manuscritos originales.

La introducción es realizada por Enrique Franco Calvo, historiador y crítico de arte, quien realiza una semblanza del poeta, y permite al lector acercarse no sólo biográficamente a Juan de Alba, sino que logra una especie de conexión empática, abre un portal sin artificios para llegar al “ducto” de la noche angustiosa, paradójica, contradictoria, ambivalente y seductoramente poética.

Para comprender la obra de Juan de Alba, es necesario remontarse al año de su origen: 1938. El país seguía la ruta posrevolucionaria en una búsqueda de identidad constante. Sucede la expropiación petrolera, realizada por Lázaro Cárdenas. José Rubén Romero pública La vida inútilde Pito Pérez y escandalizan los frescos de Juan O´Gorman, pintados en el Puerto Central Aéreo. Es un México propositivo y cambiante, pero la tolerancia no es aún uno de sus fuertes. Juan de Alba nace 28 años antes, en San Luis Potosí, concretamente en 1910, tiempos con aires de guerra y de “bola” revolucionaria. Más adelante, vivirá en la Ciudad de México, donde encontrará un ambiente intelectual que influirá en la creación de su obra, entre escritores como Porfirio Barba Jacob y Juan José Arreola. De Alba muere el 22 de febrero de 1973, en el Sanatorio Psiquiátrico de Nuestra señora de Guadalupe, en Cholula, Puebla, allí vivió recluido los últimos diez años de su vida.

Nocturno monótono de angustia larga es un poema cuyo tema central refleja la contradicción, la lucha interior del ser, el hombre antes que el poeta y el poeta ante el hombre que se debate entre el oleaje del bien y el mal, orillas de la cultura predominante en el país, la entrega a la adicción que fascina y a la abstinencia que lacera, ruta paralela donde convergen la espiritualidad y la carne, o viceversa, una disputa por el cetro de la culpa o el elogio de la disculpa. El poema se compone de siete fragmentos, con la técnica del verso blanco, a veces religiosamente rimado y en otras, roto con la síncopa inesperada de la estrofa libre, igual que una pieza “jazzística”, igual que el “ bebop”, aunque éste surgiría casi una década después.

La obra de Juan de Alba sorprende desde varios fondos: el musical, donde la sonoridad que despierta en la mente conduce a un salón pleno de ritmo con largas líneas hipnotivas decrecientes, semejante a una pieza de jazz, cuya estructura tiene un tema central, y a la vez, se permite el lujo de implantar desviaciones y retornos, como más tarde lo trataría, influenciado precisamente por esa técnica musical, el escritor norteamericano, Jack Kerouac, al inaugurar el movimiento llamado Beat generation, en la década de los cincuenta.

Otro aspecto es el de la construcción visual de las estrofas en el papel, pues en algo rememoran los caligramas de Apollinaire, pero también reflejan la personalidad del poeta potosino, su ritmo de conciencia, la voluptuosidad creativa, las resacas morales, la cuadratura de su disciplina creativa y, otra vez, el rompimiento de todo lo anterior en busca del placer. Ciclos de angustia que derivan en el tema y sus ramificaciones, el “monstruosismo” de la espera lívida y la noción de un mañana exactamente igual que el anterior y el que le precede a éste.

El poema es un proceso inaugurado en la noche con “el sobreagudo frío” que se filtra hasta los huesos, para que aparezca el monstruo de la cobardía o el del reconocimiento de la cobardía: ¿cuál de las dos cabezas es la más dolorosa frente a un futuro que se vuelve “un modelo de horror de pesadilla”?

De Alba anhela un mañana que sabe está vencido antes de florecer; pero aún así, lo espera con la única arma que es completamente suya: la escritura-música, “loca que va sin luz por la armonía” para volver a introducirse al reino de la “verdosa nada” y salir, aunque sea por un instante, de ese infierno adictivo con la actitud de una “tarde honesta” como ofrenda para visitar en el panteón a su nana muerta, donde intentará hacer una tregua con “el vicio mental que se enreda en la locura”. De ese vicio-martirio, el poeta descansa físicamente, aunque no de la conciencia, lugar “pianísimoestridente” que, sin embargo, le permite una rivera para la fe.

Si bien es cierto que el autor potosino pudiera ser heredero de los poetas malditos del siglo XIX, resulta más cercano a la Lost Generation de Francis Scott Fitzgerald y su adherencia al jazz, pero también próximo a los Beatniks y, por antonomasia, a la lista de generaciones “equis”, “ene”, “química”, etcétera, que en el fondo llevan la intuitiva actitud de describir el abismo existencial, como Bret Easton Ellis o Irvine Welsh, autores contemporáneos de Less than cero y Transpotting, de manera respectiva.

Indudablemente, Juan de Alba se adelantó a su época al esculpir su propio slang, lleno de neologismos e imágenes inéditas, pero no herméticas: la disolución “violetada” de su nana, los “octopos” de sombra, el “rinocerontoso” colibrí, el “morbomental” o el “saxofoniharpado” pirulí, forman fauna y sensaciones fantásticas, herencia para una estética, más que del dolor, considero que del abismo. ¿Por qué? Porque es un caudal de belleza privilegiada sólo para aquél que lo visita y vuelve otra vez a la superficie. Es verdad que las palabras describen en mayor o menor medida los rincones artificiales del paraíso abismal y, en este caso, las del poeta, prefiguran el dolor como una de las tantas habitaciones que guarda el abismo para sus visitantes.

. . . . . . . . . . . . . . .

Fuentes

  • Del Conde, Teresa, (1994): Historia mínima del Arte Mexicano en el Siglo XX, Ed. ÁTAME, p. 125.
  • Easton Ellis, Bret, (1985): Menos que cero, Ed. Anagrama, p. 182.
  • Fitzgerald, F. Scott, (1983): El gran gatsby, Ed. Orbis, p. 255.
  • Fournier, Celinda, (2002): Análisis literario, Ed. Thomson, p. 248.
  • Kerouac, Jack, (1993): Los subterráneos, Ed. Anagrama, p. 159.
  • González, María Esther, et. al., (2001): Crónica mexicana del siglo XX, Ed. Santillana, p. 495.

. . . . . . . . . . . . . . .

Acerca del autor

Félix Barbosa Velázquez
Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. Candidato a maestro en Historia del Arte Mexicano, por la Facultad del Hábitat de la UASLP. Se ha desempeñado como periodista en los principales medios de comunicación potosinos. En 1999, obtuvo el premio estatal de periodismo “Filomeno Mata”, con el género de crónica. Ha sido catedrático en la Universidad del Centro de México, la Universidad Cuauhtémoc, la Universidad Mesoamericana y la Universidad del Valle de México, todas en San Luis Potosí; en la mayoría, ha obtenido, reconocimiento a la excelencia académica. Actualmente, es miembro del Taller Literario de la Casa de la Cultura y ha publicado cuento breve en las revistas culturales más importantes de San Luis Potosí.

..........