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Gabriela Motta Ramírez
Rectora Campus Puebla |
En esta ocasión me corresponde el honor de presentar el número dedicado al área de Ciencias Sociales de la revista Episteme, sobre todo porque con éste se da inicio al segundo ciclo de nuestra revista, una vez que se han cubierto todas las áreas del conocimiento.
Con este número nos enfrentamos ante la oportunidad extraordinaria de compartir pensamientos, reflexiones e investigaciones que nos da Episteme y, he querido sugerir el tema del cambio ….Hemos leído y escuchado que lo único constante en estos tiempos es eso… el cambio… Cómo hacerlo claro hacia nuestros estudiantes y en general a nuestra comunidad, y aún más para nosotros mismos…cómo…
Sobra ver cada mañana las noticias, ver a nuestro alrededor el cambio de la naturaleza misma, y de nuestro cuerpo de manera cotidiana, pero cómo explicarle a nuestro ser, que debe estar atento a ello… Pues bien, como una mera reflexión, creo que desde las aulas, y en nuestro quehacer académico, debemos asumir estos desafíos como una postura de vida…considerar que debemos no solo ver pasar los cambios, debemos ser quienes también provoquemos esos izquierdos y derechos en cada uno de los días... En cada uno de nuestros caminos y andares…
Explicaba a mis estudiantes que su trabajo de ayer, debía ser superado y por mucho del trabajado o proyecto de hoy, que su reacción, debía ser más planeada en términos de una nueva acción, que su cada día debía estar lleno de nuevos colores y nuevos matices, debemos ser parte creadora de ese compás nuevo y de componer una nueva melodía con esas mismas notas, pero ese es el reto de los diferentes momentos de ese cambio… Leía -en José Antonio Ríos Granados- que el encargo que la vida ha dado, es convertir el pensamiento en obra y dar forma a las ideas, pues esa es la ventana al cambio.
Para nosotros, el cambio cada día y en nuestra propia Universidad, se ha dado tan vertiginosamente que es la pulsación que nos marca la respuesta de nosotros… las presiones, son parte fundamental de nuestro día, pero también deberá ser, la introyección de las respuestas más asertivas, más inmediatas, de aceptar más y de responder mejor… de darle una cara diferente al reto y desafío… de asumir con mayor compromiso las normas de calidad y de servicio… en los jóvenes, la oportunidad de aprender con mayor velocidad, de construir con más certeza, pero con las habilidades que requiere su presente y futuro, ajustándose a las opciones de los nuevos horizontes.
En este orden de ideas, las Ciencias Sociales no son ajenas a los cambios y como resultado y reflejo de ello viven hoy una desmesura. La multiplicidad de temas y problemas tratados, la diversificación de sus enfoques y métodos, su fragmentación en múltiples y variadas especialidades constituyen un proceso al mismo tiempo depurador y vigorizante. Los trabajos que confluyen en este número registran los grandes cambios que condujeron a esa fragmentación teórica y disciplinaria que corresponde a una sociedad hecha de muchas sociedades no excluyentes.
Ciertamente nunca han existido respuestas definitivas y menos aún preguntas finales. Debemos reconocerlo, las Ciencias Sociales dependen en gran medida del criterio de las personas que las desarrollan, es por ello que nunca tendremos una sola respuesta a una pregunta formulada. Al ser las Ciencias Sociales producto directo de la acción humana que implica una interacción social, se pretende que ésta sea relevante dentro del grupo social. La mayoría de las ciencias sociales no busca descubrir leyes de alcance universal, sino interpretar el sentido de la acción humana. Esto se realiza principalmente por medio de la comprensión de las intenciones subjetivas de las personas. Su principal objeto de estudio es el hombre. Las principales ciencias sociales son: Política, antropología, sociología, psicología, derecho, historia, economía y filosofía.
Ante los cambios vertiginosos, de los cuales somos fieles testigos, en donde el hombre a lo largo de su historia ha tenido la capacidad de modificar y adaptar su medio a sus necesidades y conveniencia, ha sido necesario conocerlo y para ello, ha sido necesario diversificar y especializar el conocimiento para cubrir el entorno.
Pues bien, solo pretendí hacer una reflexión en lo personal, y quiero invitar a todos los lectores, que desde sus escenarios y espacios, hagamos que nuestros jóvenes y los que nos rodean, junto con nosotros, seamos testigos, acompañantes solidarios y actores del cambio a partir de nuestra tarea educativa. En lo personal, soy una testigo de los cambios de una nueva vida, un nuevo proyecto de campus… que comparto con otros que también han apostado a los cambios.
Por siempre innovadores y propulsores de los cambios.
Gabriela Motta Ramírez
Campus Puebla