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Universidad del Valle de México :: Rectoría Institucional. Episteme No. 13. Año 3, abril - septiembre 2008
Dirección Institucional de Investigación e Innovación Tecnológica

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Naturaleza y estructura de clusters industriales: ejemplos de desarrollo en Alemania, Japón y Taiwán


Rogelio Castillo Aguilera
UVM-Hispano

 

Resumen
El propósito de este paper se enfoca en el modelo de clusters industriales, su evolución y estructura así como la naturaleza de su proceso. Se describen tres ejemplos de modelos de clusters en países donde han tenido éxito y que han proporcionado beneficios tanto a su economía como a sus pequeñas y medianas empresas (PyMEs). Se describen los efectos de la capacidad de innovación, del proceso de clusterización, la tecnología, el crecimiento económico y su impacto en recursos externos en los clusters de los países analizados.

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Introducción :: Desarrollo :: Conclusiones

Referencias bibliográficas :: Acerca del autor

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Introducción 

Un gran problema que enfrentan las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) tanto en México como en diversas partes del mundo es afrontar tanto la globalización de la economía como el incremento de la competitividad de firmas nacionales y extranjeras.

Por ello, este trabajo tiene como objetivo estudiar el modelo de clusters industriales como alternativa para enfrentar conjuntamente las PyMEs tanto la globalización como la competitividad. De igual forma se determinan los principales factores que se presentan en tres países donde los clusters industriales han tenido un buen desempeño, Alemania, Japón y Taiwán.

Primeramente el análisis de la competitividad organizacional vista como el conjunto de estrategias que permiten a las empresas obtener una ventaja competitiva, [13] [5] tiene como antecedentes la institucionalización del sistema económico internacional heredado de la segunda mitad del siglo XX [14]. En este período se transformó la economía mundial a través de la trayectoria de los países desarrollados que implementaron la globalización como estrategia.

Así el fenómeno de globalización se puede considerar como el resultado de la formación de centros de decisión que influyen en mayor o menor medida en la dirección que han de seguir los mercados internacionales [10].

De esta forma la globalización presenta grandes puntos positivos, como son el incremento en la calidad de los productos, la gran movilidad de mercancías, el desarrollo de mercados, el acercamiento de las fronteras, la comunicación con otras naciones y la generación de riqueza, pero también ha propiciado que las culturas de los pueblos pequeños desaparezcan.

En esta nueva realidad de mundialización, las relaciones, los procesos y las estructuras económicas convergen, en ella los países se concentran en sectores de una sociedad global que los transforma en subsistemas o provincias de una nueva realidad geográfica más amplia, compleja y problemática [5].

Es así que la estandarización de los consumidores, la necesidad de innovación tecnológica, la velocidad de los ciclos y el aumento de los costos debido a la presencia y mantenimiento de los productos en el mercado han transformado los lineamientos culturales de las empresas [9].

Este hecho microeconómico ha repercutido sobre la macroeconomía y sobre los patrones que rigen el ordenamiento de la economía mundial. La fuerza de este fenómeno traspasó los límites políticos que dividían al mundo y frenaban la libre circulación de bienes y servicios [5].

Adentrándose en la globalización, ha sido el resultado natural de la presión a la que se vieron sujetas las empresas para mantenerse en un mundo altamente competido en el que el éxito depende en gran medida de una elevada productividad y eficiencia que sólo es posible lograr a partir de cuantiosas inversiones en equipo, tecnología y mercadotecnia [17].

Con estas bases, el objetivo empresarial se convirtió en buscar una cadena de valor más competitiva, [15] basándose en la disminución de costos (liderazgo en costos) o bien por la diferenciación de productos (liderazgo a través de diferenciación). Es decir al analizar la competencia en los sectores industriales se puede obtener una relación con su cadena de valor [8].

Por ello, una alternativa para enfrentar la globalización a nivel pequeña y mediana empresa es agruparse mediante un cluster. El término cluster es muy utilizado para referirse al modelo de distritos industriales que representa un complejo productivo o concentración sectorial y/o geográfica de empresas que se desempeñan en las mismas actividades o en actividades estrechamente relacionadas, tanto integradas hacia atrás como proveedores de insumos y equipos, como integradas hacia delante y hacia los lados, industrias procesadoras y usuarias, como servicios y actividades estrechamente relacionadas, proveedores y mano de obra especializada y de servicios anexos específicos al sector y con la posibilidad de llevar a cabo una acción conjunta en búsqueda de eficiencia colectiva creando una cadena de valor más competitiva.

Así la eficiencia en conjunto del cluster de empresas es mayor a la de cada una en forma independiente, debido a que asumen los riegos y eventos externos en grupo, es decir, al trabajar conjuntamente cada empresa genera beneficios para sí y para el conglomerado.

Pero no existe un término general que defina al modelo de clusters ya que también guarda semejanzas con el distrito industrial, los agrupamientos empresariales o industriales, conglomerados, cooperación inter– empresarial.

Lo que es común en el modelo de clusters [7] es que se presentan las siguientes condiciones:

• Agrupamiento de empresas (pequeñas y medianas) concentrada en un área geográfica y especializada en un sector de la economía.

• Vínculos en la integración hacia delante y atrás para el intercambio de bienes, información o recursos humanos.

• Un entorno cultural y social común que las une.

• Una red de instituciones públicas y privadas de apoyo.

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Desarrollo

La naturaleza de la clusterización

Es importante identificar el origen del proceso de formación de un cluster, visualizar las relaciones que guarda con diversos factores. Por ello, la naturaleza del proceso de conformación de un cluster (clusterización), se puede abordar desde diversas perspectivas.

De acuerdo con Porter [14] es posible realizar un análisis de clusters a través de la identificación de factores, las condiciones de la demanda, las industrias relacionadas y de apoyo y la estrategia empresarial. Esta visión ha tenido gran auge a finales del siglo pasado.

La definición de Porter a los clusters industriales ha servido como referencia tanto en la investigación académica y en las actuaciones de política económica. Dicha definición conceptualiza al cluster refiriéndolo como concentraciones geográficas de empresas interconectadas, proveedores especializados, de servicios, empresas en sectores próximos, e instituciones asociadas (como por ejemplo universidades, entidades gubernamentales, asociaciones empresariales, entre otros actores) en ámbitos particulares que compiten pero que también cooperan.

Por otra parte el Dr. Thomas Brenner, investigador asociado del Max Planck Institute of Economics en el Grupo de Evolución Económica de esa institución ha realizado una propuesta consistente en una línea de análisis que estudia la evolución de la localización de cluster industrial tratando de entender como, cuando y donde se localiza un cluster. [4]

Sin embargo, nuevas aportaciones sugieren el estudio de otras variables que intervienen en el proceso de formación y desarrollo de Clusters.

Hsien-Che et al., [12] discuten la relación existente entre clusters y la actividad de innovación desde cuatro perspectivas: el proceso de clusterización, la tecnología, el proceso de innovación y el crecimiento económico. Hideki Y., [11] citando estudios previos selecciona una muestra de 14 clusters en Japón utilizando cuatro criterios: La localización geográfica del cluster y la producción de un producto en particular, el tamaño de la actividad económica, la competitividad en mercados internacionales y la evolución del cluster.

En este trabajo se describe la relación que propone Hsien-Che et al. [12] para visualizar la naturaleza de la clusterización para posteriormente entrar al análisis de tres clusters.

La naturaleza del proceso de clusterización

El cluster se utiliza como un instrumento para incrementar la competitividad de un sector económico. Para mejorar dicha competitividad es fundamental que el desarrollo del mismo esté orientado hacia la generación de estrategias competitivas como lo comentan Schwanitz & Müller. [19]

Ser competitivo implica que cada empresa o grupo de empresas, de un sector o región, logren competir exitosamente tanto en el mercado local como mundial. Sin embargo, el desarrollo económico no sólo crece a través de los efectos de las fuerzas visibles del mercado o de una competencia constante entre empresas, sino también, por medio de proyectos y objetivos específicos, que propicien acciones conjuntas de cooperación entre las empresas o unidades económicas.

Para ello, se requiere de la creación de políticas apropiadas en cuanto a organización, infraestructura y competencia, así como de la demanda de clientes, de proveedores flexibles, de indicadores de producción de alta calidad, de empresas eficientes (competidoras y complementarias) y de una administración corporativa competente.

La naturaleza de la tecnología

De acuerdo con Hsien-Che [12], hay cuatro factores que influyen en el nivel de innovación:

• La apropiabilidad, condición de proteger las innovaciones de la imitación. Ello tiene que ver con la facilidad para registrar derechos de autor.

• La oportunidad, condición de innovar dado el monto destinado a investigación y desarrollo así como la liga con instituciones académicas y centros de investigación que puedan respaldar la innovación.

• El conocimiento base que caracteriza el tipo de conocimiento que utiliza la empresa.

• El grado de innovación en un período determinado dado la cantidad de innovaciones producidas en períodos anteriores.

La naturaleza del proceso de innovación

De acuerdo con Dosi, [6] los cinco principios para innovar son: incertidumbre, complejidad, relación entre investigación básica, importancia de aprendizaje en la práctica y acumulación.

Es importante destacar que la innovación puede convertirse en el motor del dinamismo de un cluster, sobre todo teniendo en cuenta que las empresas que lo integran son pequeñas y medianas, las cuales tienen mayor dinamismo que sus competidoras grandes o gigantes.

Por ello, los clusters que acumulan altos niveles de innovación tienen mayor grado de éxito [1] [6] [12].

La naturaleza del crecimiento económico

El crecimiento económico a través de clusters no es fácil de entender ni de diseñar como política pública de aplicación inmediata, siempre existen externalidades que modifican el entorno económico en el que se desarrollan los clusters.

Por ello, el crecimiento de un cluster en una región puede ser diferente del entorno o realidad económica de una nación, esto puede implicar que a pesar de que haya auge en el cluster, no necesariamente sucederá esto en la mayoría de empresas de esa economía [3] [18].

Análisis del desarrollo de clusters: Alemania, Japón y Taiwán

Existen varios ejemplos de éxito en la aplicación del modelo de clusters industriales, algunos de ellos que han tenido un desempeño superior en fechas recientes son Alemania, Japón y Taiwán, por ello es conveniente analizar sus principales características.

Alemania

En este país se considera a las PyMEs como la columna vertebral de la economía, el empleo y el desarrollo regional. Existen regiones como la de Baden – Wurtemberg en la que los orígenes de la industrialización se ligaron con la amplia experiencia en el comercio exterior de la región, también se contaba con un fuerte conjunto de artesanos y pequeñas empresas manufactureras. [2]

Al finalizar la segunda guerra mundial, las industrias clave eran la textil, la relojera y la automotriz. Después de la crisis de las décadas de los 60’s y 70’s, el gobierno y los empresarios industriales impulsaron una política para la modernización industrial alentando la inversión de capacitación científica y tecnológica.

Así la industria en esta región ha funcionado como una red que articula grandes y pequeñas empresas que generan el 95% del empleo. La mayoría de las PyMEs mantienen total autonomía ya que se relacionan con varios contratistas lo cual las diferencia del modelo tradicional de pequeñas empresas dedicadas a la subcontratación. [18]

Su organización está formada por el empresario fundador, inventor de productos y responsable de la gestión quién es al mismo tiempo motor de la empresa (empresa familiar) y figura patriarcal, el resto del personal es reclutado de la comunidad cercana a la empresa.

El principal éxito en Alemania ha sido el compromiso que asume la mano de obra con el trabajo, es una forma de concertación entre empresas con sindicatos así como la liga de la educación técnica de la población enfocada a las necesidades de su industria, la cual guarda una estrecha relación con las tradiciones de la región.

Japón

En la década de los 60’s, la economía japonesa se configuró en complejos horizontales de abastecimiento, principalmente para la industria automotriz y electrónica.

El gobierno japonés aprobó una serie de leyes y medidas financieras, fiscales y de desarrollo tecnológico que permitieron a las PyMEs conformarse en cooperativas y fortalecer su actividad. Esto les permitió realizar conjuntamente compras, comercializar sus productos y acceder al crédito.

En 1980 el gobierno promovió cuatro tipos de ayuda para el desarrollo tecnológico, una para el mejoramiento de recursos humanos, otra para difusión y orientación, otra para el desarrollo de tecnología básica e incentivos para el desarrollo tecnológico.

Existe una entidad para el desarrollo de PyMEs la cual realiza la formación de recursos humanos con la participación de ocho escuelas así como con más de una decena de institutos nacionales comprometidos en la investigación y desarrollo de tecnología industrial básica para aplicar todo este conocimiento de inmediato en las empresas participantes.

Taiwán

La principal característica de este país es la enorme contribución a las exportaciones que realizan las PyMEs a la producción. Esto se debe a que las grandes empresas de corte estatal, producen para el mercado interno y se ha mantenido altamente protegido mientras que en el externo la intervención estatal es reducida.

A mediados de la década de los 80’s, las grandes empresas emprendieron un programa para elevar su productividad, con ello incluyeron a las PyMEs en la formación de redes para ofertar mayor número de productos con proveedores taiwaneses y ofrecerlos en mercados internacionales.

Para el desarrollo tecnológico de Taiwán fue importante la inversión extranjera directa y la subcontratación del fabricante original mediante contratos de otorgamiento de licencias y tecnología.

Por su parte, el gobierno subsidia la educación y la capacitación tecnológica. Al darse cuenta de toda la estrategia, las empresas extranjeras empezaron a poner obstáculos a la absorción de tecnología ya que consideraban competidor a Taiwán, pero el país ya había avanzado en este sentido.

Las PyMEs mexicanas

Comparando el análisis de estos tres países con las características de las PyMEs mexicanas, se tiene que de acuerdo al censo económico del INEGI, el 52 por ciento del total de las empresas se ocupan en el sector comercio, 36 por ciento en el sector servicios y 12 por ciento en el manufacturero.

De este total, las PyMEs orientan sus actividades en 63.4 por ciento al comercio, 19.4 por ciento a los servicios y 17.2 por ciento a las manufacturas.

De acuerdo con los resultados arrojados por la Comisión Intersecretarial de Política Industrial en 2003 a través del Observatorio PyME México en su primer reporte, existen algunas necesidades y puntos de atención en común en las PyMEs en México los cuales se pueden agrupar en tres escenarios:

• Confusión entre la microempresa y la PyME,
• Necesidades específicas de las PyMEs,
• Efectividad de los programas gubernamentales de apoyo.

Se puede apreciar que en México, hace falta la integración empresarial y gubernamental con un horizonte de largo plazo, teniendo un objetivo común, la formación de redes empresariales altamente competitivas apoyadas con desarrollo tecnológico, técnicos especializados generados por instituciones de docencia e investigación ligadas totalmente al ámbito empresarial, promoviendo el modelo de empresas familiares trabajando en clusters productivos enfocados a cadenas de valor.

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Conclusiones

Algunas características generales de los clusters analizados es que terminada la segunda guerra mundial, mantuvieron un considerable desarrollo industrial hasta finales de los 70’s, con una poderosa clase capitalista que lideró el proceso, con fuerza de trabajo altamente calificada y con un amplio sector de PyMEs con experiencia tecnológica. Algunos de estos aspectos estaban ligados directamente a la idiosincrasia empresarial en esos países.

Otro factor importante es que sus PyMEs han tenido desde mucho tiempo atrás, la visión de la subcontratación como estrategia de producción, algunas de ellas surtiendo partes a la industria del armamento a través del desarrollo de una red de pequeños proveedores que abastecían a empresas gigantes.

Algunos elementos que caracterizan a la subcontratación son: el nacionalismo promocionado por el gobierno, el desarrollo tecnológico con frecuencia innovador, en gran medida debido al conocimiento acumulado previamente y una serie de apoyos gubernamentales dirigidos a las PyMEs.

El análisis de estas experiencias deja ver que en México las PyMEs tienen una alternativa de desarrollo utilizando las ventajas competitivas del modelo de clusters y potenciando los aspectos propios de la cultura del país, con lo que se tiene una alternativa viable al desarrollo tanto de la economía como de este sector empresarial.

Retomar las tradiciones productivas de diversos sectores que han demostrado éxito en México así como propiciar la unión empresarial regional de las PyMEs, son factores que propician mejor desempeño empresarial al enfrentar la competencia tanto en el mercado nacional e internacional.

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Referencias bibliográficas 

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3. Aragón, A. & Rubio, A. (2005). Factores Explicativos del Éxito Competitivo: El Caso de las PyMEs del Estado de Veracruz. En Revista Contaduría y Administración. No. 216 (mayo – agosto). Facultad de Contaduría y Administración U.N.A.M.
4. Brenner, T. & Weigelt, N. (2001). The Evolution of Industrial Clusters - Simulating Spatial Dynamics. En Advances in Complex Systems, Vol. 4, 127-147.
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12. Hsien-Che Lai, Yi-Chia Chiu & Horng-Der Leu (2005). Innovation Capacity Comparison of China’s information Technology Industrial Clusters: The case of Shanghai, Kunshan, Shenzhen and Dongguan. Technology Analysis & Strategic Management Vol. 17, No. 3, 293–315, September.
13. Porter, M. (1980). Competitive Strategy. New York: Free Press.
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16. Porter, M. (2003). Ventaja Competitiva: Creación y Sostenimiento de un Desempeño Superior. Traducción José C. Pecina Hernández. 2da. ed. México: CECSA.
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18. Rueda, I, et. al. (1997). Las Empresas Integradoras en México. México: Siglo XXI Editores – Instituto de Investigaciones Económicas, U.N.A.M.
19. Schwanitz, S. & Müller, R. (2002). Study Competitiveness of Economic Sectors in EU Association and Accession Countries: Cluster- Oriented Assistance Strategies, Eschborn: GTZ.

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Acerca del autor

Rogelio E. Castillo Aguilera
Maestro en Administración de la Construcción y Maestro en Valuación Inmobiliaria e Industrial por el ITC. Ingeniero Civil por la Facultad de Ingeniería, UNAM. Candidato a Doctor en Administración por la Universidad Anáhuac México Sur. Actualmente es Director General de INTERCOM, empresa de consultoría especializada en clusters industriales y competitividad. Colabora en los diarios El Financiero y El Economista, así como en las revistas Management Today en Español y Ejecutivos de Finanzas. Profesor de cátedra en la Universidad Anáhuac México Sur y profesor de posgrado en la UVM Hispano y Chapultepec. E-mail: <rogeliocastilloaguilera@gmail.com>

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