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Introducción
Las personas con discapacidad intelectual desarrollan, aunque sea rudimentariamente,
las instancias reguladoras de su personalidad, que incluyen la identidad
de género y su comportamiento de acuerdo con el rol genérico
esperado. Las experiencias del niño o el adolescente en esta
esfera de la sexualidad son un motor impulsor de su desarrollo.
Los padres y otros miembros de la familia constituyen una fuerte influencia
sobre los conocimientos, creencias, actitudes y valores de los niños
y adolescentes; de hecho, son la base para integrar sus modelos y percepción
sobre los roles de género e influyen en las decisiones que toman
sobre su propia conducta sexual. Asimismo, con frecuencia la familia
tiene el poder de guiar el desarrollo de los niños hacia una
sexualidad sana, entendida como una experiencia natural, normal y progresiva
dentro del ciclo de la vida. Todavía, en casi todas las sociedades,
educar en aspectos de sexualidad a los hijos no es una tarea que los
padres encuentren fácil; la mayoría siente incomodidad
al hablar con sus hijos sobre el tema[1, 2].
Es probable que teman demostrar su falta de conocimiento sobre anatomía,
fisiología u otra información relacionada con la sexualidad;
pero también suelen preocuparse por cuánta información
deben proporcionar y a qué edad, principalmente debido a la creencia
errada acerca de que proveer de esta información al niño
o adolescente podría conducir a los jóvenes a experimentar
con el sexo. Muchos adultos nunca recibieron una adecuada educación
sexual, ya sea dentro de la familia o en ámbitos institucionales
y algunos tienen temores derivados de sus propias experiencias. Por
tanto, los miembros adultos de una familia tienden a evitar involucrarse
activamente en la educación sexual de los jóvenes, sin
considerar que al no brindar información o evadir las preguntas
de sus hijos pueden enviar mensajes negativos sobre la sexualidad.
Pero ¿cómo se maneja la educación sexual en las
familias de las personas discapacitadas intelectualmente?. Esta pregunta
da origen a la investigación con padres de familia cuyos hijos
intelectualmente discapacitados asisten al Centro de Educación
y Desarrollo Humano (CEDH), de la Universidad del Valle de México,
Campus Tlalpan. Dicha interrogante nace al detectar las inquietudes
de los padres de familia acerca del manejo de los temas de sexualidad
al conversar con sus hijos, lo que da origen a la organización
de un taller sobre la materia, donde previa autorización de los
padres participantes se realizaron y grabaron tres sesiones como espacio
de encuentro para compartir sus opiniones y dudas, las cuales fueron
analizadas posteriormente a través de los métodos de investigación
cualitativa.
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Consideramos su importancia social, debido a que generalmente
las actitudes negativas de los padres frente a la sexualidad de
su hijo discapacitado y los miedos de recibir malos juicios por
parte de su grupo social a consecuencia de las manifestaciones
sexuales de sus descendientes, en la mayoría de los casos
llevan a negarla, concibiendo a la persona como un ser asexuado
o como eterno niño[3], los
niños y adolescentes con discapacidad generan manifestaciones
de sus impulsos sexuales como cualquier persona “normal”, pero
las expresan en forma espontánea al no tener conciencia
de los parámetros sociales, ocasionando al mismo tiempo
sentimientos de culpa y represión. Esto es producto de
la falta de una verdadera educación sexual dirigida a adquirir
información, formar actitudes y valores; comprender sentimientos
y necesidades sexuales, aprender a comunicarlos y desarrollar
comportamientos socialmente aceptados.
De esta educación sexual son responsables la familia
y las instituciones educativas, principalmente[2,
4, 5]. Con esta concepción de educación se
pretende llegar a la integración y normalización
de las personas con minusvalía psíquica a nuestra
sociedad, logrando satisfacer y honrar su dignidad humana.
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Desarrollo
Problema de investigación
Las familias de personas con discapacidad intelectual son el medio
originario y el soporte principal de su desarrollo, por tanto, es de
suma importancia conocer qué tipo de actitudes poseen respecto
de la educación sexual. Identificarlas puede contribuir al análisis
de sus necesidades en la materia y, a través de un trabajo conjunto
entre instituciones y padres de familia, lograr que la educación
sexual comience en los hogares.
Objetivo
Analizar las actitudes de los padres ante la educación sexual de sus hijos con discapacidad intelectual.
Método
Tipo de investigación:
Al examinar la problemática de la educación sexual expuesta
en los discursos de un grupo de 10 padres de familia asistentes a un
taller de sexualidad para personas con discapacidad, se consideró
que el método a utilizar sería el análisis de contenido,
ya que el propósito fue dar respuestas a cuestiones centradas
en la interacción verbal, los contenidos y las formas del diálogo
de los padres sobre el tema de la educación sexual en sus hijos.
Técnicas:
Para realizar el análisis de contenido nos basamos en la técnica
de observación indirecta de tres sesiones del taller de sexualidad
impartido en el CEDH. Cada sesión tuvo una duración de
dos horas, registrando en video las intervenciones de los padres respecto
de la educación sexual de sus hijos.
Aparatos:
Durante la grabación del taller se utilizaron: cámara
de circuito cerrado, monitor Trinitron, videocasetera VHS Trilogic,
control para cámara circuito cerrado y controlador de audio,
todos propiedad de la UVM-Campus Tlalpan.
Población:
La investigación se realizó con 10 padres de familia (9
mujeres y 1 hombre), quienes participaron en el taller de sexualidad.
Sus edades oscilan entre los 47 y 60 años de edad, con un nivel
socioeconómico medio bajo, el estado civil del 90% es casado,
y el 10% restante refiere estar separado, Respecto de su escolaridad,
40% cuenta con primaria, 30% tiene estudios de secundaria, 20% preparatoria
y 10% cuenta con nivel profesional. Sólo 20% son empleados y
el resto se dedica al hogar. Todos los participantes tienen un hijo
con discapacidad intelectual que asiste al Servicio de Educación
Especial del CEDH.
Tipo de análisis:
Realizamos un análisis de contenido cualitativo para verificar
la presencia de temas, palabras o conceptos relacionados con la educación
sexual en niños discapacitados promovida dentro del taller en
que participaron los padres de familia y registrados en los videos de
las sesiones correspondientes. De modo particular, efectuamos una descripción
sistemática de los componentes semánticos y formales de
las opiniones e inquietudes que los padres de familia expresaron en
el taller, a fin de formular inferencias válidas acerca de los
datos reunidos.
Lo anterior se realizó tomando como base las orientaciones siguientes
[6]:
Reconocimiento del código utilizado por los padres de familia.
Identificación de los componentes ideológicos y de opinión de los padres de familia.
Definición de categorías con base en el objeto de estudio.
Descripción sistemática y sintética del contenido.
Evaluación de los contenidos para aplicar un juicio crítico.
Análisis de la información
A través del método de análisis de contenido
se estudiaron las intervenciones de los padres de familia durante el
taller de sexualidad, generando diversas categorías, como son
(las letras itálicas en las tablas corresponden a citas textuales
de los participantes):
:: Categoría 1. Concepto de sexualidad
Dentro de la concepción de sexualidad expuesta por los padres
de familia, las principales palabras que expresaron (código),
se refirieron a aspectos de tipo biológico, afectivo y cultural,
generando cuatro subcategorías.
Tabla 1. Subcategorías
correspondientes al concepto de sexualidad
Aspecto
biológico
(Expresiones que señalan la condición orgánica masculina y femenina) |
Aspecto físico
(Expresiones que denotan contacto a nivel sensorial entre personas) |
Aspecto afectivo
(Expresiones que evocan una emoción) |
Aspecto
sociocultural
(Expresiones que indican acciones
realizadas por las personas de acuerdo con su sexo, los roles
adquiridos a través de su grupo y educación social)
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Hombre
Mujer
Sexo
Necesidad que tenemos tanto hombres como mujeres.
Deseo normal que tenemos todos
a cierta edad.
Conocimiento biológico de
los sexos opuestos.
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Unión
Caricias
Relaciones sexuales
Sentir
Placer
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Ser sensual con mi esposo
Buena relación
Amor
Cariño
Compartir
Querer
Amar
Alegría
Felicidad
Dulzura
Ternura
Armonía |
Femenino
Masculino
Conocimiento cultural de los sexos opuestos.
Diálogo
Poderlo expresar
Pareja
Forma de relacionarse con el sexo opuesto.
Que nos entendamos, platicar con la pareja para ambos
tener el placer que debemos tener.
Incógnita
Es un tabú que en la mayoría de nuestra
edad no se tocaba.
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Durante el taller, la mayoría de las madres de familia expresaron
su concepto de sexualidad integrando cada una de las categorías
anteriores. Sin embargo, el único participante masculino no hizo
referencia a ningún aspecto afectivo.
:: Categoría 2. Sexualidad en los discapacitados
Al cuestionar a los participantes acerca de las posibles diferencias
entre la sexualidad de las personas discapacitadas y de las personas
“normales”, el único hombre integrante del grupo no efectuó
ninguna intervención, mientras las mujeres expresaron lo siguiente:
Tabla 2. ¿Difiere la
sexualidad en las personas “normales” y en los discapacitados?
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Intervenciones que apoyan la igualdad |
Intervenciones que apoyan la diferencia |
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No difiere
Los normales con nuestros hijos es lo mismo.
Estos chicos no son tontos, así que si se les orienta no veo por qué no puedan manejarse con su sexualidad.
La sexualidad en todo ser humano es una necesidad. |
Algunas personas con discapacidad no pueden externar lo que desean, lo que sienten.
La situación social no les permite un desarrollo adecuado y libre para tener una buena relación que les permita cubrir esas necesidades.
El que no entienda la responsabilidad de la sexualidad es otro punto. |
Las mujeres indicaron que no existe ninguna diferencia a nivel biológico,
pero sí hay distinción en los ámbitos cognoscitivo
y social, porque en el caso de las personas discapacitadas en ocasiones
no pueden externar lo que desean o sienten; además de ser relegados
por la sociedad al considerar que no tienen la capacidad de ejercer
la sexualidad responsablemente. Dentro de esta categoría, encontramos
dos subcategorías:
- Subcategoría 1: Relaciones sexuales y sus alternativas
Durante el taller, la mayoría de las madres de familia destacaron
entre sus principales preocupaciones: “¿cuándo sus hijos
realizarán el acto sexual?” (penetración), y si “¿es
posible que puedan sobrevivir sin llevarlo a cabo?”. Una situación
que provoca angustia es saber que ellos “como padres ya se realizaron”,
están casados y han “sentido esa satisfacción de mantener
relaciones sexuales con su pareja”, por lo que no logran comprender
las necesidades sexuales de sus hijos. Indican que “actualmente dichas
necesidades se mantienen dormidas o reprimidas y quizás al proporcionarles
educación sexual los estimulen a interesarse por este aspecto”.
En cuanto a las alternativas para satisfacer los requerimientos sexuales
de sus hijos y la necesidad de estar con alguien, el padre de familia
señaló que una opción sería “llevarlos con
una persona” o “comprar a una persona y adaptarla al cuidado y satisfacción
de mi hijo”, considerando que los padres no van a estar toda la vida
a su lado, por tanto, requieren de alguien que pueda ver por el bienestar
de sus hijos.
- Subcategoría 2: Masturbación
Tabla 3. ¿Qué
opinan los padres de familia acerca de la masturbación?
Es un desahogo, para mí sí es bueno.
Es normal, pero en exceso es perjudicial, es perturbador. En exceso ninguna forma de masturbación es buena (exceso es que exageren más de lo que es, que lo hagan como adicción).
Es muy bueno para el desarrollo de mi hijo, a mí me parece excelente.
Yo sí lo dejo, siempre y cuando esté uno al pendiente.
Tú puedes orientar
a tu hija y decirle tu cuerpo es tuyo; es tu cuerpo, puedes hacer
con él lo que tú creas conveniente en privado, porque
es tu intimidad. Entonces, ya el hijo o la hija busca la forma
de la masturbación.
Yo pienso que la masturbación en el hombre es
más sensible, en la mujer no; la mujer es más lenta,
como que no tiene la mujer necesidad de eso. Por lo mismo, yo pienso,
no sé si estoy segura o es... por la menstruación
que ahí sale todo, se desecha la mayor parte de lo que nosotros...
pues cómo le podríamos decir, de nuestra actividad
y en el hombre no, en el hombre cómo. |
La mayoría de las madres asistentes al taller concibe a la masturbación
como un desahogo y algo normal en el ser humano; sin embargo, una persona
opinó lo contrario, al preocuparle que esta práctica llegue a
ser "perturbadora" para su hijo. Es preciso comentar que al
tratar este tema se hizo una diferencia acerca de la necesidad de la
masturbación entre géneros, permitiendo observar algunos
mitos y falta de información.
:: Categoría 3. Educación sexual
En esta categoría encontramos las subcategorías siguientes:
- Subcategoría 1: Educación sexual de los padres
Tabla 4. Comentarios acerca
de su propia educación sexual
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Nunca escuché hablar en mi casa ni en mi
familia acerca de nada, esa palabra no existía.
Para nosotros es un tabú, que casi en la
mayoría de nuestra edad no se tocaba, nos da pena, no nos
lo inculcaron a nosotros.
Yo me acuerdo que cuando hablaban de "reglas"
y de embarazo con la mirada te decían, así como
diciendo, tú que haces aquí, y una ya se iba para
allá, porque eran palabras de mayores. No eran palabras
para uno, bueno a mí me tocó eso de que con los
ojitos... y ahora les tienes que decir "vete". Y a mí
no, mi mamá con la mirada me decía vete porque son
palabras de mayores.
Así pasaba antes, cuando los padres no nos
explicaban nada, no nos decían nada, no nos asesoraban,
si iban a hablar de embarazo, de sexo o algo, nos decían
sal de la habitación o salte a jugar o son cosas de mayores,
entonces, no nos daban comunicación y entonces yo les pongo
un cero a los padres de antes.
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De acuerdo con las mujeres integrantes del taller, la educación
que recibieron repercute en su falta de información sobre el
tema y en la desconfianza para abordarlo con sus hijos; por otro lado,
están conscientes de la apertura que existe actualmente en las
instituciones educativas para tratarlo, así como de la importancia
de asumir dentro de la familia una actitud similar.
- Subcategoría 2: La educación sexual de los discapacitados
Al opinar acerca de la relevancia de la escuela en la orientación
sexual de sus hijos, los participantes propusieron la realización
de talleres en los que se proporcionen ideas claras y reafirmen constantemente
los conocimientos sobre el tema. Resaltaron la influencia de los maestros
sobre sus hijos, dejando en segundo lugar sus propias necesidades de
orientación sobre el tema y el hecho de que la educación
sexual de los menores es responsabilidad de ambas partes. Asimismo,
una cantidad menor de las madres refirió hablar con sus hijos
acerca de la sexualidad utilizando un lenguaje claro, lo cual denota
que aún mantienen ciertas reservas para abordar el tema; no obstante,
indicaron que deben modificarse las explicaciones de acuerdo con las
capacidades y necesidades de cada niño.
Dado que el taller fue videograbado tuvimos la oportunidad de observar
las expresiones corporales de los padres de familia: algunos se muestran
más activos a través de movimiento de manos y de piernas,
sonrisas, al preguntarles por su concepto de sexualidad, masturbación
y relaciones sexuales de sus hijos; mientras que otros reaccionaron
acomodándose en la silla, bajaron el tono de voz, desviaron la
mirada y entrelazaron las manos.
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Discusión
El concepto de sexualidad en los padres de familia no está enfocado
sólo al aspecto biológico. Tal como indica Cagnon (1980),
este concepto implica también a otros como la “identidad de sexo”,
en el que una persona llega a considerarse hombre o mujer; mientras
el “papel de sexo” refiere al aprendizaje y al desempeño de características
y comportamientos socialmente aceptados para un sexo dado. Unido al
aspecto social aparece la concepción cultural y sus valores (educación
y juicio social). [7]
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Durante el taller se observó cómo la actitud de los padres de familia está dividida al tratar de establecer si existe o no diferencia entre la sexualidad de las personas “normales” y las personas con discapacidad intelectual. De acuerdo con algunos autores, al llegar a la pubertad las personas con discapacidad intelectual experimentan los mismos cambios biológicos que viven todos los seres humanos a consecuencia de las alteraciones endocrinas a nivel anatómico-fisiológico y, por tanto, registran un incremento de su impulso sexual. [2, 5]
En la subcategoría de relaciones sexuales y sus alternativas se observó cómo dentro de nuestra cultura el hecho de ser una persona discapacitada constituye una barrera para intimar con otra persona, mantener relaciones sexuales e incluso llegar a consolidar una pareja. Es en ese momento cuando la educación puede ayudarlos a superar las barreras y lograr que su proceso de integración y normalización sea completo; es decir, las personas discapacitadas pueden ejercer su sexualidad si son orientadas adecuadamente, y eso no implica estimularlas o motivarlas a tener relaciones sexuales, simplemente es impulsar su realización personal en todos los niveles.[2] |
La mayoría de las veces, alrededor del desarrollo sexual de
estas personas se tejen muchas confusiones, prejuicios. El mundo de
la sexualidad está rodeado de silencios y francamente vedado
por prohibiciones culpógenas. El discapacitado experimenta placer
y no aprecia los limites sociales, por este motivo, los padres terminan
aceptando las manifestaciones sexuales de su hijo, procurando mantenerla
en secreto incluso al interior de la familia; un ejemplo es la autoestimulación
registrada en niños con deficiencia, conducta que puede ser no
erótica, limitándose a una necesidad de estimulación
interoceptiva. [2,3,4]
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Conclusión
Los padres de familia mantuvieron una aparente actitud abierta ante
la sexualidad de sus hijos, es decir, durante el taller se mostraron
interesados en saber más, ampliar sus conocimientos, aclarar
o corregir lo que ya saben. Aportaron sus opiniones y relataron sus
experiencias con la finalidad de tener las herramientas para entender,
orientar y ayudar a sus hijos. Sin embargo, también mostraron
una actitud pasiva, estuvieron conscientes de su falta de información,
de no haber encontrado la forma de abordar el tema de la sexualidad
con sus hijos, de no poder responder a algunas cuestiones que llegan
a plantearles y de carecer de iniciativa para informarse.
La falta de información lleva a los padres de familia a depositar
en la institución educativa la responsabilidad de proporcionar
educación sexual a sus hijos. Resalta su preocupación
por el momento en que sus hijos iniciarán su vida sexual, manifestando
mayor ansiedad respecto a temas como la penetración, el contexto
en que se dará y su valor como factor para que sus hijos puedan
“sobrevivir”, realizándose en diversos aspectos de la vida.
Recapitulando, los padres de familia se preocupan porque sus hijos
aprendan a vivir su sexualidad de forma responsable y logren alcanzar
su satisfacción personal. Asimismo, muestran cierta angustia
y expectación acerca de qué va suceder con sus hijos cuando
ellos no estén para ayudarlos y cuidarlos.
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Referencias bibliográficas
[1] García,
G. (1999). “Actitudes de los padres ante la sexualidad del y la joven
con discapacidad intelectual”, Archivos Hispanoamericanos de Sexología.
México, Vol. 5 (2). p.p.141-163.
[2] Torices, I. (1997),. La Sexualidad
en los Discapacitados, México, BUAP, pp. 170
[3] Baldaro, J. (1992). La sexualidad
del deficiente, España, ceac, pp. 26-52
[4] Amor, J. (1997), Afectividad y
sexualidad en la persona con deficiencia mental. España,
Universidad Pontificia Comillas de Madrid, pp. 15-49
[5] Secretaría de Educación
Pública (SEP). Dirección General de Educación Especial.
(1984). La Educación Sexual en la Educación Especial
, México, SEP, pp. 22-31
[6] Mayring, P., Qualitative Content Análisis,
June 2000, [En línea], Disponible http://www.qualitative-research.net/fqs-texte/2-00/2-00mayring-e.htm
, 11 Octubre 2001
[7] Cagnon, J. (1980), Sexualidad y
cultura , México, Pax, pp. 20-32
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Acerca de las autoras
Marisol Cortés Miranda
Estudiante del octavo semestre de la
Licenciatura en Psicología en la Universidad del Valle de México,
Campus Tlalpan. Publicación en el 2003 del artículo “Confiabilidad
y validación con niños mexicanos de dos instrumentos que
miden autoestima”, Revista Salud Mental, Instituto Nacional
de Psiquiatría Ramón de la Fuente, Vol. 26, núm.
4, pp. 40-46. Participación como ponente en el XXIX Congreso
Nacional del CNEIP y en el Segundo Coloquio Nacional de Investigación
Estudiantil en Psicología (2002). Becaria de PEMEX en el área
de Recursos Humanos Competitividad e Innovación – Subgerencia
de Desarrollo Profesional (Enero 2004 a la fecha).
Paola Loaeza Vargas
Estudiante del octavo semestre de la Licenciatura en Psicología
en la Universidad del Valle de México, Campus Tlalpan. Publicación
en el 2003 del artículo “Confiabilidad y validación con
niños mexicanos de dos instrumentos que miden autoestima”, Revista
Salud Mental, Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón
de la Fuente, Vol. 26, núm. 4, pp. 40-46. Participación
como ponente en el XXIX Congreso Nacional del CNEIP y en el Segundo
Coloquio Nacional de Investigación Estudiantil en Psicología
(2002). Asistencia al XXXI Congreso Nacional del CNEIP (2004). Miembro
del grupo de Becarios Lince (2001 a la fecha).