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.Universidad del Valle de México :: Dirección General Académica. Episteme No.1 agosto 2004
Dirección Institucional de Investigación e Innovación Tecnológica

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Actitud de los padres de familia ante las necesidades de educación sexual de un hijo con discapacidad

 

Marisol Cortés Miranda y Paola Loaeza Vargas
 
Asesor: Beatriz Vázque
z Romero
UVM :: Campus Tlalpan

 

Resumen
El estudio consistió en el análisis de las actitudes que presentan ante la educación sexual los padres de 10 personas con discapacidad intelectual. La metodología se orientó al análisis de contenido cualitativo de sus intervenciones, obteniéndose tres grandes categorías: concepto de sexualidad, sexualidad en los discapacitados y educación sexual. Los padres muestran una actitud abierta ante la adquisición de nuevo conocimiento, pero carecen de iniciativa para informarse. Asimismo, manifiestan una actitud en la que delegan la responsabilidad de la educación sexual a las instituciones educativas, pero destaca su preocupación respecto del momento en que sus hijos iniciarán su vida sexual.

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Introducción :: Desarrollo :: Discusión :: Conclusión :: Referencias bibliográficas :: Acerca de las autoras

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Introducción

Las personas con discapacidad intelectual desarrollan, aunque sea rudimentariamente, las instancias reguladoras de su personalidad, que incluyen la identidad de género y su comportamiento de acuerdo con el rol genérico esperado. Las experiencias del niño o el adolescente en esta esfera de la sexualidad son un motor impulsor de su desarrollo.
Los padres y otros miembros de la familia constituyen una fuerte influencia sobre los conocimientos, creencias, actitudes y valores de los niños y adolescentes; de hecho, son la base para integrar sus modelos y percepción sobre los roles de género e influyen en las decisiones que toman sobre su propia conducta sexual. Asimismo, con frecuencia la familia tiene el poder de guiar el desarrollo de los niños hacia una sexualidad sana, entendida como una experiencia natural, normal y progresiva dentro del ciclo de la vida. Todavía, en casi todas las sociedades, educar en aspectos de sexualidad a los hijos no es una tarea que los padres encuentren fácil; la mayoría siente incomodidad al hablar con sus hijos sobre el tema[1, 2]. Es probable que teman demostrar su falta de conocimiento sobre anatomía, fisiología u otra información relacionada con la sexualidad; pero también suelen preocuparse por cuánta información deben proporcionar y a qué edad, principalmente debido a la creencia errada acerca de que proveer de esta información al niño o adolescente podría conducir a los jóvenes a experimentar con el sexo. Muchos adultos nunca recibieron una adecuada educación sexual, ya sea dentro de la familia o en ámbitos institucionales y algunos tienen temores derivados de sus propias experiencias. Por tanto, los miembros adultos de una familia tienden a evitar involucrarse activamente en la educación sexual de los jóvenes, sin considerar que al no brindar información o evadir las preguntas de sus hijos pueden enviar mensajes negativos sobre la sexualidad.
Pero ¿cómo se maneja la educación sexual en las familias de las personas discapacitadas intelectualmente?. Esta pregunta da origen a la investigación con padres de familia cuyos hijos intelectualmente discapacitados asisten al Centro de Educación y Desarrollo Humano (CEDH), de la Universidad del Valle de México, Campus Tlalpan. Dicha interrogante nace al detectar las inquietudes de los padres de familia acerca del manejo de los temas de sexualidad al conversar con sus hijos, lo que da origen a la organización de un taller sobre la materia, donde previa autorización de los padres participantes se realizaron y grabaron tres sesiones como espacio de encuentro para compartir sus opiniones y dudas, las cuales fueron analizadas posteriormente a través de los métodos de investigación cualitativa.

Consideramos su importancia social, debido a que generalmente las actitudes negativas de los padres frente a la sexualidad de su hijo discapacitado y los miedos de recibir malos juicios por parte de su grupo social a consecuencia de las manifestaciones sexuales de sus descendientes, en la mayoría de los casos llevan a negarla, concibiendo a la persona como un ser asexuado o como eterno niño[3], los niños y adolescentes con discapacidad generan manifestaciones de sus impulsos sexuales como cualquier persona “normal”, pero las expresan en forma espontánea al no tener conciencia de los parámetros sociales, ocasionando al mismo tiempo sentimientos de culpa y represión. Esto es producto de la falta de una verdadera educación sexual dirigida a adquirir información, formar actitudes y valores; comprender sentimientos y necesidades sexuales, aprender a comunicarlos y desarrollar comportamientos socialmente aceptados.

De esta educación sexual son responsables la familia y las instituciones educativas, principalmente[2, 4, 5]. Con esta concepción de educación se pretende llegar a la integración y normalización de las personas con minusvalía psíquica a nuestra sociedad, logrando satisfacer y honrar su dignidad humana.

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Desarrollo

Problema de investigación
Las familias de personas con discapacidad intelectual son el medio originario y el soporte principal de su desarrollo, por tanto, es de suma importancia conocer qué tipo de actitudes poseen respecto de la educación sexual. Identificarlas puede contribuir al análisis de sus necesidades en la materia y, a través de un trabajo conjunto entre instituciones y padres de familia, lograr que la educación sexual comience en los hogares.

Objetivo
Analizar las actitudes de los padres ante la educación sexual de sus hijos con discapacidad intelectual.

Método
•  Tipo de investigación:
Al examinar la problemática de la educación sexual expuesta en los discursos de un grupo de 10 padres de familia asistentes a un taller de sexualidad para personas con discapacidad, se consideró que el método a utilizar sería el análisis de contenido, ya que el propósito fue dar respuestas a cuestiones centradas en la interacción verbal, los contenidos y las formas del diálogo de los padres sobre el tema de la educación sexual en sus hijos.

•  Técnicas:
Para realizar el análisis de contenido nos basamos en la técnica de observación indirecta de tres sesiones del taller de sexualidad impartido en el CEDH. Cada sesión tuvo una duración de dos horas, registrando en video las intervenciones de los padres respecto de la educación sexual de sus hijos.

•  Aparatos:
Durante la grabación del taller se utilizaron: cámara de circuito cerrado, monitor Trinitron, videocasetera VHS Trilogic, control para cámara circuito cerrado y controlador de audio, todos propiedad de la UVM-Campus Tlalpan.

•  Población:
La investigación se realizó con 10 padres de familia (9 mujeres y 1 hombre), quienes participaron en el taller de sexualidad. Sus edades oscilan entre los 47 y 60 años de edad, con un nivel socioeconómico medio bajo, el estado civil del 90% es casado, y el 10% restante refiere estar separado, Respecto de su escolaridad, 40% cuenta con primaria, 30% tiene estudios de secundaria, 20% preparatoria y 10% cuenta con nivel profesional. Sólo 20% son empleados y el resto se dedica al hogar. Todos los participantes tienen un hijo con discapacidad intelectual que asiste al Servicio de Educación Especial del CEDH.

•  Tipo de análisis:
Realizamos un análisis de contenido cualitativo para verificar la presencia de temas, palabras o conceptos relacionados con la educación sexual en niños discapacitados promovida dentro del taller en que participaron los padres de familia y registrados en los videos de las sesiones correspondientes. De modo particular, efectuamos una descripción sistemática de los componentes semánticos y formales de las opiniones e inquietudes que los padres de familia expresaron en el taller, a fin de formular inferencias válidas acerca de los datos reunidos.

Lo anterior se realizó tomando como base las orientaciones siguientes [6]:

•  Reconocimiento del código utilizado por los padres de familia.
•  Identificación de los componentes ideológicos y de opinión de los padres de familia.
•  Definición de categorías con base en el objeto de estudio.
•  Descripción sistemática y sintética del contenido.
•  Evaluación de los contenidos para aplicar un juicio crítico.

Análisis de la información
A través del método de análisis de contenido se estudiaron las intervenciones de los padres de familia durante el taller de sexualidad, generando diversas categorías, como son (las letras itálicas en las tablas corresponden a citas textuales de los participantes):

:: Categoría 1. Concepto de sexualidad

Dentro de la concepción de sexualidad expuesta por los padres de familia, las principales palabras que expresaron (código), se refirieron a aspectos de tipo biológico, afectivo y cultural, generando cuatro subcategorías.

Tabla 1. Subcategorías correspondientes al concepto de sexualidad

Aspecto
biológico

(Expresiones que señalan la condición orgánica masculina y femenina)

Aspecto físico

(Expresiones que denotan contacto a nivel sensorial entre personas)

Aspecto afectivo

(Expresiones que evocan una emoción)

Aspecto
sociocultural

(Expresiones que indican acciones realizadas por las personas de acuerdo con su sexo, los roles adquiridos a través de su grupo y educación social)

•  Hombre
•  Mujer
•  Sexo
•  Necesidad que tenemos tanto hombres como mujeres.

•  Deseo normal que tenemos todos a cierta edad.

•  Conocimiento biológico de los sexos opuestos.

•  Unión
•  Caricias
•  Relaciones sexuales
•  Sentir
•  Placer

•  Ser sensual con mi esposo
•  Buena relación
•  Amor
•  Cariño
•  Compartir
•  Querer
•  Amar
•  Alegría
•  Felicidad
•  Dulzura
•  Ternura
•  Armonía

•  Femenino
•  Masculino
•  Conocimiento cultural de los sexos opuestos.
•  Diálogo
•  Poderlo expresar
•  Pareja
•  Forma de relacionarse con el sexo opuesto.
•  Que nos entendamos, platicar con la pareja para ambos tener el placer que debemos tener.
•  Incógnita
•  Es un tabú que en la mayoría de nuestra edad no se tocaba.

 

Durante el taller, la mayoría de las madres de familia expresaron su concepto de sexualidad integrando cada una de las categorías anteriores. Sin embargo, el único participante masculino no hizo referencia a ningún aspecto afectivo.

:: Categoría 2. Sexualidad en los discapacitados

Al cuestionar a los participantes acerca de las posibles diferencias entre la sexualidad de las personas discapacitadas y de las personas “normales”, el único hombre integrante del grupo no efectuó ninguna intervención, mientras las mujeres expresaron lo siguiente:

Tabla 2. ¿Difiere la sexualidad en las personas “normales” y en los discapacitados?

Intervenciones que apoyan la igualdad
Intervenciones que apoyan la diferencia

•  No difiere
•  Los normales con nuestros hijos es lo mismo.
•  Estos chicos no son tontos, así que si se les orienta no veo por qué no puedan manejarse con su sexualidad.
•  La sexualidad en todo ser humano es una necesidad.

•  Algunas personas con discapacidad no pueden externar lo que desean, lo que sienten.
•  La situación social no les permite un desarrollo adecuado y libre para tener una buena relación que les permita cubrir esas necesidades.
•  El que no entienda la responsabilidad de la sexualidad es otro punto.

 

Las mujeres indicaron que no existe ninguna diferencia a nivel biológico, pero sí hay distinción en los ámbitos cognoscitivo y social, porque en el caso de las personas discapacitadas en ocasiones no pueden externar lo que desean o sienten; además de ser relegados por la sociedad al considerar que no tienen la capacidad de ejercer la sexualidad responsablemente. Dentro de esta categoría, encontramos dos subcategorías:

- Subcategoría 1: Relaciones sexuales y sus alternativas

Durante el taller, la mayoría de las madres de familia destacaron entre sus principales preocupaciones: “¿cuándo sus hijos realizarán el acto sexual?” (penetración), y si “¿es posible que puedan sobrevivir sin llevarlo a cabo?”. Una situación que provoca angustia es saber que ellos “como padres ya se realizaron”, están casados y han “sentido esa satisfacción de mantener relaciones sexuales con su pareja”, por lo que no logran comprender las necesidades sexuales de sus hijos. Indican que “actualmente dichas necesidades se mantienen dormidas o reprimidas y quizás al proporcionarles educación sexual los estimulen a interesarse por este aspecto”. En cuanto a las alternativas para satisfacer los requerimientos sexuales de sus hijos y la necesidad de estar con alguien, el padre de familia señaló que una opción sería “llevarlos con una persona” o “comprar a una persona y adaptarla al cuidado y satisfacción de mi hijo”, considerando que los padres no van a estar toda la vida a su lado, por tanto, requieren de alguien que pueda ver por el bienestar de sus hijos.

- Subcategoría 2: Masturbación

Tabla 3. ¿Qué opinan los padres de familia acerca de la masturbación?

•  Es un desahogo, para mí sí es bueno.

•  Es normal, pero en exceso es perjudicial, es perturbador. En exceso ninguna forma de masturbación es buena (exceso es que exageren más de lo que es, que lo hagan como adicción).

•  Es muy bueno para el desarrollo de mi hijo, a mí me parece excelente.

•  Yo sí lo dejo, siempre y cuando esté uno al pendiente.

•  Tú puedes orientar a tu hija y decirle tu cuerpo es tuyo; es tu cuerpo, puedes hacer con él lo que tú creas conveniente en privado, porque es tu intimidad. Entonces, ya el hijo o la hija busca la forma de la masturbación.

•  Yo pienso que la masturbación en el hombre es más sensible, en la mujer no; la mujer es más lenta, como que no tiene la mujer necesidad de eso. Por lo mismo, yo pienso, no sé si estoy segura o es... por la menstruación que ahí sale todo, se desecha la mayor parte de lo que nosotros... pues cómo le podríamos decir, de nuestra actividad y en el hombre no, en el hombre cómo.

La mayoría de las madres asistentes al taller concibe a la masturbación como un desahogo y algo normal en el ser humano; sin embargo, una persona opinó lo contrario, al preocuparle que esta práctica llegue a ser "perturbadora" para su hijo. Es preciso comentar que al tratar este tema se hizo una diferencia acerca de la necesidad de la masturbación entre géneros, permitiendo observar algunos mitos y falta de información.

:: Categoría 3. Educación sexual

En esta categoría encontramos las subcategorías siguientes:

- Subcategoría 1: Educación sexual de los padres

Tabla 4. Comentarios acerca de su propia educación sexual

•  Nunca escuché hablar en mi casa ni en mi familia acerca de nada, esa palabra no existía.

•  Para nosotros es un tabú, que casi en la mayoría de nuestra edad no se tocaba, nos da pena, no nos lo inculcaron a nosotros.

•  Yo me acuerdo que cuando hablaban de "reglas" y de embarazo con la mirada te decían, así como diciendo, tú que haces aquí, y una ya se iba para allá, porque eran palabras de mayores. No eran palabras para uno, bueno a mí me tocó eso de que con los ojitos... y ahora les tienes que decir "vete". Y a mí no, mi mamá con la mirada me decía vete porque son palabras de mayores.

•  Así pasaba antes, cuando los padres no nos explicaban nada, no nos decían nada, no nos asesoraban, si iban a hablar de embarazo, de sexo o algo, nos decían sal de la habitación o salte a jugar o son cosas de mayores, entonces, no nos daban comunicación y entonces yo les pongo un cero a los padres de antes.


De acuerdo con las mujeres integrantes del taller, la educación que recibieron repercute en su falta de información sobre el tema y en la desconfianza para abordarlo con sus hijos; por otro lado, están conscientes de la apertura que existe actualmente en las instituciones educativas para tratarlo, así como de la importancia de asumir dentro de la familia una actitud similar.

- Subcategoría 2: La educación sexual de los discapacitados

Al opinar acerca de la relevancia de la escuela en la orientación sexual de sus hijos, los participantes propusieron la realización de talleres en los que se proporcionen ideas claras y reafirmen constantemente los conocimientos sobre el tema. Resaltaron la influencia de los maestros sobre sus hijos, dejando en segundo lugar sus propias necesidades de orientación sobre el tema y el hecho de que la educación sexual de los menores es responsabilidad de ambas partes. Asimismo, una cantidad menor de las madres refirió hablar con sus hijos acerca de la sexualidad utilizando un lenguaje claro, lo cual denota que aún mantienen ciertas reservas para abordar el tema; no obstante, indicaron que deben modificarse las explicaciones de acuerdo con las capacidades y necesidades de cada niño.

Dado que el taller fue videograbado tuvimos la oportunidad de observar las expresiones corporales de los padres de familia: algunos se muestran más activos a través de movimiento de manos y de piernas, sonrisas, al preguntarles por su concepto de sexualidad, masturbación y relaciones sexuales de sus hijos; mientras que otros reaccionaron acomodándose en la silla, bajaron el tono de voz, desviaron la mirada y entrelazaron las manos.

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Discusión

El concepto de sexualidad en los padres de familia no está enfocado sólo al aspecto biológico. Tal como indica Cagnon (1980), este concepto implica también a otros como la “identidad de sexo”, en el que una persona llega a considerarse hombre o mujer; mientras el “papel de sexo” refiere al aprendizaje y al desempeño de características y comportamientos socialmente aceptados para un sexo dado. Unido al aspecto social aparece la concepción cultural y sus valores (educación y juicio social). [7]

Durante el taller se observó cómo la actitud de los padres de familia está dividida al tratar de establecer si existe o no diferencia entre la sexualidad de las personas “normales” y las personas con discapacidad intelectual. De acuerdo con algunos autores, al llegar a la pubertad las personas con discapacidad intelectual experimentan los mismos cambios biológicos que viven todos los seres humanos a consecuencia de las alteraciones endocrinas a nivel anatómico-fisiológico y, por tanto, registran un incremento de su impulso sexual. [2, 5]

En la subcategoría de relaciones sexuales y sus alternativas se observó cómo dentro de nuestra cultura el hecho de ser una persona discapacitada constituye una barrera para intimar con otra persona, mantener relaciones sexuales e incluso llegar a consolidar una pareja. Es en ese momento cuando la educación puede ayudarlos a superar las barreras y lograr que su proceso de integración y normalización sea completo; es decir, las personas discapacitadas pueden ejercer su sexualidad si son orientadas adecuadamente, y eso no implica estimularlas o motivarlas a tener relaciones sexuales, simplemente es impulsar su realización personal en todos los niveles.[2]

La mayoría de las veces, alrededor del desarrollo sexual de estas personas se tejen muchas confusiones, prejuicios. El mundo de la sexualidad está rodeado de silencios y francamente vedado por prohibiciones culpógenas. El discapacitado experimenta placer y no aprecia los limites sociales, por este motivo, los padres terminan aceptando las manifestaciones sexuales de su hijo, procurando mantenerla en secreto incluso al interior de la familia; un ejemplo es la autoestimulación registrada en niños con deficiencia, conducta que puede ser no erótica, limitándose a una necesidad de estimulación interoceptiva. [2,3,4]

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Conclusión

Los padres de familia mantuvieron una aparente actitud abierta ante la sexualidad de sus hijos, es decir, durante el taller se mostraron interesados en saber más, ampliar sus conocimientos, aclarar o corregir lo que ya saben. Aportaron sus opiniones y relataron sus experiencias con la finalidad de tener las herramientas para entender, orientar y ayudar a sus hijos. Sin embargo, también mostraron una actitud pasiva, estuvieron conscientes de su falta de información, de no haber encontrado la forma de abordar el tema de la sexualidad con sus hijos, de no poder responder a algunas cuestiones que llegan a plantearles y de carecer de iniciativa para informarse.

La falta de información lleva a los padres de familia a depositar en la institución educativa la responsabilidad de proporcionar educación sexual a sus hijos. Resalta su preocupación por el momento en que sus hijos iniciarán su vida sexual, manifestando mayor ansiedad respecto a temas como la penetración, el contexto en que se dará y su valor como factor para que sus hijos puedan “sobrevivir”, realizándose en diversos aspectos de la vida.

Recapitulando, los padres de familia se preocupan porque sus hijos aprendan a vivir su sexualidad de forma responsable y logren alcanzar su satisfacción personal. Asimismo, muestran cierta angustia y expectación acerca de qué va suceder con sus hijos cuando ellos no estén para ayudarlos y cuidarlos.

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Referencias bibliográficas

[1] García, G. (1999). “Actitudes de los padres ante la sexualidad del y la joven con discapacidad intelectual”, Archivos Hispanoamericanos de Sexología. México, Vol. 5 (2). p.p.141-163.
[2] Torices, I. (1997),. La Sexualidad en los Discapacitados, México, BUAP, pp. 170
[3] Baldaro, J. (1992). La sexualidad del deficiente, España, ceac, pp. 26-52
[4] Amor, J. (1997), Afectividad y sexualidad en la persona con deficiencia mental. España, Universidad Pontificia Comillas de Madrid, pp. 15-49
[5] Secretaría de Educación Pública (SEP). Dirección General de Educación Especial. (1984). La Educación Sexual en la Educación Especial , México, SEP, pp. 22-31
[6] Mayring, P., Qualitative Content Análisis, June 2000, [En línea], Disponible http://www.qualitative-research.net/fqs-texte/2-00/2-00mayring-e.htm , 11 Octubre 2001
[7] Cagnon, J. (1980), Sexualidad y cultura , México, Pax, pp. 20-32

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Acerca de las autoras

Marisol Cortés Miranda
Estudiante del octavo semestre de la Licenciatura en Psicología en la Universidad del Valle de México, Campus Tlalpan. Publicación en el 2003 del artículo “Confiabilidad y validación con niños mexicanos de dos instrumentos que miden autoestima”, Revista Salud Mental, Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente, Vol. 26, núm. 4, pp. 40-46. Participación como ponente en el XXIX Congreso Nacional del CNEIP y en el Segundo Coloquio Nacional de Investigación Estudiantil en Psicología (2002). Becaria de PEMEX en el área de Recursos Humanos Competitividad e Innovación – Subgerencia de Desarrollo Profesional (Enero 2004 a la fecha).

Paola Loaeza Vargas
Estudiante del octavo semestre de la Licenciatura en Psicología en la Universidad del Valle de México, Campus Tlalpan. Publicación en el 2003 del artículo “Confiabilidad y validación con niños mexicanos de dos instrumentos que miden autoestima”, Revista Salud Mental, Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente, Vol. 26, núm. 4, pp. 40-46. Participación como ponente en el XXIX Congreso Nacional del CNEIP y en el Segundo Coloquio Nacional de Investigación Estudiantil en Psicología (2002). Asistencia al XXXI Congreso Nacional del CNEIP (2004). Miembro del grupo de Becarios Lince (2001 a la fecha).